

Pues veréis...la cosa fue así.....
Llevaba mas de un año viviendo con mis padres adoptivos y me podía considerar un perrito feliz...o por lo menos un perro que tenía todo lo que necesitaba y un poquito mas. Seguía siendo un poco retraído y no acostumbraba a bromear con otros perros; me parecían un poco brutos, solo pensaban en pelearse y marcarse algún farol cuando aparecía alguna perrita del barrio. Yo prefería sentarme encima de una gran piedra que había en el parque desde donde podía ver toda la ciudad ; los días claros incluso los barquitos que salían y entraban en el puerto. De noche era maravilloso ...desaparecía el ruido de los coches , solo se oían los pequeños animalitos del bosque cercano, yo me quedo siempre ensimismado mirando a lo lejos las lucecitas....algunas siempre están en el mismo sitio, son farolas y ventanas de casitas, como la mía.....tantas lucecitas ¿Habrá mas perros? ¿como vivirán? ¿estará mi madre en alguna de ellas?. Otras luces pasan deprisa hacia un lado y hacia otro...a veces se pierden a lo lejos...
Así era mi vida, pero un día volviendo del paseo de la mañana mi madre y yo vimos un perro asustado....yo lo note enseguida, solo olerlo, pero mi madre hasta que no le vio la cara de pena y el rabo entre las piernas no se enteraba de nada y no se dio cuenta, pero eso no era todo, al llegar junto a él vimos que estaba allí atado, atado con una cuerda en el tronco de un árbol.
Lo miramos unos instantes y el nos clavo su mirada entre miedo y pena....fueron unos momentos....que no sabría describir con toda su fuerza pero creo que me acordare durante mucho tiempo.....Nos fuimos de repente, mi madre dijo, vamos ya, vendrá su dueño a buscarlo... me tiro de la correa, seguí mirando hacia atrás aquel perro, que observaba como me alejaba.... seguí con mi madre pero su imagen se me había quedado grabada...me gire..... allí estaba...a lo lejos....mirándome...
Era ya casi medio día y oí que llamaban a la puerta...fui hacia ella pero sin prisa, no me gustaba hacer muchas fiestas a no ser que les tuviera mucha confianza, eso si, levante todo lo que pude la oreja y oí:
--Hola! abre, soy Emma..
--Que hay respondió mi madre.
--¿ Has visto el perrito que han dejado abandonado ?
--Si pero...me he ido enseguida...me da mucha pena y....ya tengo al Jan.
Levante las dos orejas...El tema ya me afectaba...peligraba mi futuro?.
La cosa quedo así pero mi cabeza daba vueltas....todos los perros no viven como yo o ....los hay que malviven cada día pensando que puede ser el último.
Aquella tarde se oscureció mucho antes y unos negros nubarrones cubrieron en pocos minutos toda la ciudad....Empezó a llover con fuerza entre relámpagos y truenos. Yo estaba preocupado, no por los truenos, sino por aquel perro.....si antes tenia miedo...¿como estará ahora?.
Sonó el teléfono y me corto el rollo...menos mal.
--¿Hola?
--Soy Emma otra vez, mira que me daba pena el perro y lo he cogido, esta en mi casa...he llamado a la perrera y pasaran mañana a buscarlo pero Blaki esta celoso y no para de ladrarle...te llamaba por si podías tenerlo en tu casa esta noche...mañana se lo llevaran.
--....Mmm....bueno puedes traerlo...haber que pasa con Jan....
En aquel momento tuve el presentimiento de que algo estaba cambiando...pero eso si, sabia que yo seguiría en casa....el cariño y sentirse querido, no era un sueño...para mi era realidad y también mi seguridad...así que me quede mas tranquilo...eso si con mucha curiosidad
Al poco rato apareció Emma con el perro....estaba empapado, sucio y muerto de miedo...se quedo en un rincón arrimado en la esquina del comedor como queriendo refugiarse de quien sabe que.....¿que le habría pasado para estar tan asustado?, tampoco sabíamos como se llamaba.
Tenia un pañuelo atado al cuello y por correa una cuerda....tampoco tenía el collar de las pulgas; no es que me fijara enseguida en este detalle pero al comenzar a sentir unos picores por todo el cuerpo... empecé a temerme lo peor.
Fue un placer ver como bañaban a otro perro...asome la cabeza por encima de la bañera y allí estaba lleno de jabón hasta las orejas...seguía con el rabo entre las piernas y miraba de reojo pero no decía nada... temblaba un poco, pero eso es normal yo tiemblo mucho mas cuando me bañan.
Me molesto un poco que utilizaran mis toallas para secarle y empecé a comprender que ya todo no sería igual......pero tampoco le di mucha importancia...la verdad es que yo nadaba en la abundancia y tenía de sobras para compartir con algún colega...además mi madre adoptiva es tan protectora, que se pasa, a veces le sigo la corriente para que me deje tranquilo, pero ella insiste y me pega la paliza con chucherías y mas muñequitos ...es un verdadero coñazo, pero me quiere mucho. A lo mejor si somos dos se tranquiliza.
Aquel día el perrito durmió en casa después de cenar como un señor, mi madre lo acostó en la camita que usaba yo cuando era pequeño,.......se quedo dormido enseguida, estaba cansado....el hambre, el frío y sobre todo el miedo y la incertidumbre ....le habían agotado.